Cuando se le pregunta a los niños qué regalos han recibido por sus cumpleaños, en Navidad o cuando acaban de hacer la Primera Comunión... hay veces que nos encontramos con
regalos sorprendentes...
Esta semana mis niños grandes hicieron su Primera Comunión, y a Iker le han regalado un
"Castillo"; pero no es de juguete, no lo venden en ninguna tienda, no es de ninguna marca conocida, no sale en la tele y no necesita pilas.

Los mejores regalos no son los más costosos, ni los más sofisticados.
El mejor regalo es aquel que deja un recuerdo inolvidable por ser especial, único y original.
Cuando para hacer un regalo nos involucramos en la creación, dedicamos nuestro tiempo en su preparación, lo hacemos con todo nuestro cariño, reutilizamos materiales... estamos transmitiendo valores basados en: esfuerzo, cariño, dedicación, reciclaje, consumo, ...
Hoy Iker ha querido traernos al colegio el Castillo que su tía Merce le regaló...
El Castillo tiene tres partes, fácilmente desmontables y muy ligeras para transportarlas.


Tiene muchos detalles:
- Dos puertas levadizas con contrapesos.
- Los cuatro torreones tiene puerta de entrada desde el patio interior del castillo.
- La torre del homenaje está formada por dos partes: azotea y torre.
- Si levantamos la azotea de la torre, vemos dos plantas que se comunican con escalera interior.
- Podemos caminar por la alta muralla.
...
Hoy los más pequeños del colegio,
se lo han pasado genial porque Iker les ha dejado jugar con el castillo.